Arturo Ortiz Hernandez
1. Introducción
La mediación es un mecanismo esencial para la resolución de conflictos que permite alcanzar acuerdos sin necesidad de acudir a juicio. Con la Ley de Eficiencia Procesal, su importancia ha aumentado, y el abogado desempeña un papel clave en guiar y asesorar a su cliente durante el proceso. Este artículo detalla cómo debe actuar un abogado en mediación, desde la iniciación del procedimiento hasta el acompañamiento en las sesiones.
2. Iniciación del Procedimiento de Mediación
El abogado debe evaluar si la mediación es la mejor opción para el cliente. Para ello, debe considerar:
- Viabilidad del acuerdo: Analizar si hay margen para la negociación.
- Evaluación estratégica: Determinar si el caso es adecuado para mediación, independientemente de la disposición de la otra parte. La mediación suele ser más adecuada cuando la otra parte no cuenta con asesoramiento legal, ya que equilibra la negociación y evita conflictos de procedimiento.
- Impacto legal: Explicar al cliente las implicaciones de un posible acuerdo.
- Elección del Mecanismo Adecuado de Solución de Conflictos (MASC): La mediación es una de las mejores opciones cuando el objetivo es preservar relaciones personales o comerciales y evitar la confrontación judicial.
Si se decide iniciar la mediación:
- Presentación de la solicitud de mediación: Puede realizarla cualquiera de las partes, a través de una institución de mediación especializada, como AOH Mediadores o acudir a un mediador. Estas instituciones cuentan con profesionales capacitados y regulados que garantizan un proceso estructurado y eficiente. La nueva Ley de Eficiencia Procesal permite que, con solo invitar a la otra parte, el proceso se inicie, sin que sea determinante su aceptació para el inicio del mismo, su inasistencia al proceso deparara consecuencias desfavorables. Es más en caso de desacuerdo sobre que MASC debe realizarse prevalecerá el primero propuesto por alguna de las partes. En AOH puede hacerlo con el formulario establecido a tal fin
- Elección del mediador o de la institución de mediación: En mediaciones privadas, las partes pueden acordar un mediador específico. Sin embargo, si se opta por una institución de mediación, como AOH Mediadores, es la propia institución la que designa al mediador más adecuado en función de la materia del conflicto. Esto garantiza mayor imparcialidad y evita disputas sobre la elección del profesional.
- Preparación del cliente: Explicar el proceso, sus derechos y la importancia de una actitud colaborativa. Es fundamental que el cliente comprenda que la mediación no es un litigio y que el objetivo es alcanzar un acuerdo mutuamente beneficioso.
3. Acompañamiento del Cliente en Mediación
3.1. Antes de la Mediación
- Definir objetivos: Identificar qué espera el cliente y establecer una estrategia flexible.
- Revisar documentación: Recopilar contratos, pruebas o cualquier material relevante.
- Preparar al cliente emocionalmente: La mediación es un espacio de diálogo, no de confrontación. Es crucial que el cliente esté dispuesto a negociar y ceder en ciertos aspectos. En este sentido, puede ser útil la realización de sesiones preparatorias con el mediador.
3.2. Durante la Mediación
- Rol de asesor y no de protagonista: El abogado no debe interferir en el proceso, sino guiar a su cliente.
- Escucha activa y reformulación: Ayudar a clarificar los puntos clave y evitar malentendidos.
- Fomentar la creatividad en la negociación: Buscar soluciones que beneficien a ambas partes.
- Proteger los intereses del cliente: Intervenir cuando sea necesario para evitar acuerdos injustos o desventajosos. No obstante, debe permitir que el cliente se exprese y tome un rol activo en la negociación.
3.3. Después de la Mediación
- Revisar el acuerdo alcanzado: Asegurar que los términos sean justos, claros y ejecutables.
- Homologación judicial si es necesario: En algunos casos, elevar el acuerdo a escritura pública o solicitar su homologación para darle carácter ejecutivo.
- Seguimiento del cumplimiento: Verificar que ambas partes cumplan lo pactado y, si es necesario, asesorar en la ejecución. En instituciones de mediación como AOH Mediadores, se pueden establecer mecanismos de seguimiento para garantizar el cumplimiento de los acuerdos.
- Cobrar al cliente por los servicios prestados
4. Conclusión
El abogado en mediación no es un litigante, sino un facilitador del acuerdo. Su papel es clave en la preparación, acompañamiento y garantía de que los derechos del cliente sean respetados. Con una estrategia adecuada y una actitud colaborativa, la mediación puede ser una herramienta efectiva para resolver conflictos de manera ágil y satisfactoria. Las instituciones de mediación juegan un rol esencial en este proceso, proporcionando un marco estructurado y seguro para alcanzar acuerdos.